Como muertos en vida por la ciudad,
vagando sin ningún rumbo o dirección.
Náufragos a la deriva en este mar,
no hay tierra firme, no hay salvación.
Por la resaca nos dejamos llevar,
ahogándonos en un océano de alcohol,
esperando ver luz en la oscuridad
de nuestra silenciosa desolación.
La marea nos venció,
te dejas llevar.
Nos cansamos de nadar
a contracorriente.
Cuerpos frotándose en algún portal,
breves minutos de sexo sin amor.
La vida pasa, aunque todo sigue igual,
ya no recuerdas si hubo un tiempo mejor
La tristeza nos venció,
te dejas llevar.
Nos cansamos de buscar
escapatoria
¿Cuánto tiempo he de pasar
caminando en la oscuridad?
¿Cuántos metros tendré que andar
mientras avanzo hacia mi final?
Autodestrucción en el baño de un bar,
medicando tu alma contra el dolor.
Amigos del alma que vienen y van,
noches de carcajadas y depresión.
La rutina nos venció,
te dejas llevar.
Nos cansamos de soñar
con algo mejor.
Sobredosis de ganas de disfrutar,
esnifando gramos de resignación,
acomodándonos a la realidad
del tobogán de la desesperación.
La impotencia nos venció,
te dejas llevar.
Nos cansamos de luchar
contra el destino
No hay comentarios:
Publicar un comentario