Las cámaras nos vigilan
desde las alturas,
como las flores podridas
del árbol de la represión.
Bajo su mirada atenta
transcurren nuestras vidas sin más incentivo
que charlar sobre temas banales
alrededor de un café.
Hemos perdido, a base de obedecer, la iniciativa.
Somos esclavos por nuestra falta de acción y de inventiva.
Pero nunca será tarde para crear alternativas
mientras el mundo siga girando.
Rompamos este silencio
que nos separa y no nos deja ver
que en el fondo tu y yo
siempre hemos soñado con lo mismo.
Nos formaron en la idea
de que este mundo no puede cambiar
y canalizamos nuestra frustración
a través del consumo.
Hemos perdido, a base de obedecer, la iniciativa.
Somos esclavos por nuestra falta de acción y de inventiva.
Pero nunca será tarde para crear alternativas
mientras el mundo siga girando.
joer, menudo raper
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